OPTIMISMO. Merrill Womach. "Reborn"


















 

Merrill Womach fue un empresario de pompas fúnebres en Spokane (Washington) que resultó herido con graves quemaduras en el 90% de su cuerpo tras un accidente de avión. Y digo bien fue porque tras el suceso se convirtió en otra cosa, una especie de ángel de aspecto informe, juglar cristiano dedicado al proselitismo más optimista. Vamos, un tipo que tenía la virtud de ver el vaso siempre medio lleno, aunque éste lo estuviese de queroseno enriquecido, presto a confundir a su persona con combustible para la barbacoa dominical. Hizo carrera discográfica (de la que este hito es solo una muestra, asombrosa, eso sí) me temo que no más allá de su casa, de sus empleados o de las salas de hospital repletas de tullidos, desfigurados y futuros inquilinos de la morgue, a los que deleitaba con bizarros happenings musicales y encendidas odas a la superación. Agradecía en ellas a Jesús el salvarle la vida (y a su operísticamente entrenada voz), mostrando, orgulloso e impúdico, sin recato alguno, su rostro desfigurado en la portada de cada uno de sus discos, intentando transmitir optimismo y en realidad conviertiéndose -me temo que a su pesar- en un consumado exponente de lo desagradable, en abanderado del mal rollo, en definitiva en estandarte de eso que yo llamo Mundo atónito. No existen datos estadísticos probados de que dicho empeño ayudase a sobrellevar las mencionadas taras entre su desvalida audiencia o si -ésto lo creo algo más probable- contribuyó a la irremisible y cruel concienciación entre su público tullido e inerme de estar, si no ya en él, muy cerca del definitivo escalón postrero. Uno, de terrenal y banal simpleza, carente para su desgracia de dones teologales tan importantes como la fe, apostaría sin dudar por lo último.


En uno de esos discos -desgraciadamente no en éste- se narraba con detenimiento la odisea de su periplo, digna de un superhéroe marveliano. Una odisea que -a los hechos me remito- devino en catarsis espiritual y que, de tan increíble que resulta, no puede menos que ser cierta; 

“…Pese a las horribles quemaduras que cubrían gran parte de su cuerpo, permaneció consciente. De hecho ya comenzó a cantar cuando lo llevaban al hospital. Allí, mientras las enfermeras intentaban despegar la achicharrada ropa adherida a su cuerpo, siguió cantando. La llamas habían prácticamente devorado su rostro, hinchándolo hasta el tamaño de una pelota de baloncesto. Su cara era una masa carbonizada. En un principio no podían ni abrirle los párpados pegados, tan grande era la hinchazon. ¡Pero todavía cantaba!.
Cantó mientras lo llevaban al quirófano y cantó cuando se recuperó. Canto una vez recuperado y aún hoy sigue cantando…”

Les traduzco las sentidas notas que acompañan esta nueva muesca del optimismo más irredento. Sin duda, la Fé es un don.

“Es fabuloso ser completamente positivo, por la autoridad de la palabra sagrada de Dios, ya que si tenemos una vida en la eternidad como todos creemos en el nombre del señor Jesucristo, recibámoslo como nuestro salvador y en verdad nazcamos de nuevo.

Con gran gozo presentamos estas canciones de alabanza al hombre de Galilea que proclama ser la vida cuando dice; “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Mira el camino, examina la verdad, recibe hoy una nueva vida en Jesucristo”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s