PLAYLIST "The mermaid through the looking glass"

 

 

 Iba a escribir que ésta es la última playlist con la que les pensaba castigar, pero si he de ser sincero no me veo capaz del todo de cumplir dicha promesa. Marcho de vacaciones con la familia y lo que si puedo prometer es que será la última por un tiempo, espero que no muy largo. No sé que aire me ha dado últimamente pero me gusta mucho escucharlas por las tardes, en las noches de verano. Algún refresco al alcance de la mano, unos cigarrillos, los críos revoloteando de aquí para allá. Refugiado en un libro, con alguna revista. La pereza, la molicie.
 
 Y compartirlas juntos si está en casa. Pensar en lo que a ella le parecerían si se halla lejos. Añorarla escuchándolas unas veces y también en otras disfrutarlas con la necesaria soledad, la elegida y no impuesta, claro. Adivinar entonces si frunciría el ceño justo en los primeros compases de esa canción que tan atrapado me tiene o si me preguntaría curiosa por quién hace tal o cual versión. Verla reír con mis obsesiones, mientras mueve la cabeza y vuelve a sonreír, aplacándolas de vez en cuando con una caricia. Criticarlas también otras veces, diciéndome que no tengo remedio, generalmente, sí, con toda la razón del mundo. 
 
 Otear la felicidad. Estar, conversar un rato con ella y después dejar que siga su camino para que vuelva cuando le plazca. 
 
 

 

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MONTREAL "A summer’s night" (Stormy forest, 1970)

La mística de la inocencia. Lo inaprensible del pasado. Lo deseado, lo casi palpable, escapándose de entre los dedos. La realidad confundiéndonos, jugando con nosotros agazapada. Recordándonos lo que somos. Una y otra vez ... I don’t want to go aorund, everywhere. You really wouldn’t give me very much time to care. Time to care the beautiful things longer with the passing moments. And every passing moment for me is you… Un tímido sitar inicial, apenas tañido. Como un responso que no permite el olvido. Una guitarra dibujando un estado de ánimo, un modo de ver las cosas. La batería cadenciosa, frugal, marcando el tempo. Unas veces diciendo vete y otras quédate. Plenitud y duda. Temor y felicidad. La vida soñada. La vida tal y como sucede.

 

 
Cuenta la leyenda que Fran (voz) y Gilles Losier (bajo y piano), junto con Jean Cousineau (guitarra) acudieron, junto a otros miles de jóvenes a un festival que se celebraba en los terrenos colindantes a una granja de Bethel, en el estado de Nueva York, en agosto de 1969. Dicho festival sería mundialmente conocido como Woodstock, pese a no celebrarse exactamente allí, por haber sido así originalmente programado y anunciado. Allí conocen a Richie Havens por azares y coincidencias que tan solo podemos imaginar aunque tras haber visto recientemente la película Taking Woodstock nos podemos hacer una sucinta idea. Ya eran por aquel entonces -sin saberlo todavía- un futuro trío, bautizados como Montreal por provenir de esa ciudad canadiense. Subyugados inicialmente por el folk y el jazz, tras ese fin de semana de agosto atrapados definitivamente por la nueva marea musical que todo lo inundaba.
 

Richie Havens con un sitar. Folk psicodélico embrionario y perfecto. Ocho minutos de un mantra cálido, puro y etéreo, divagando acerac del fulgor del enamoramiento. Devota confesión incondicional a la vez que exhibición de sentimientos aún sin malear.. Raga reverberado, denso y fluido. Ecos, guitarras, la flauta de Jeremy Steig. Descensos y crescendos, Y la voz, esa voz. Imposible de olvidar …Infinity; if i took the time to tell you about the place since i’ve been to, while searching for the treasured love whitin my mind. I said a thousand words and i never told you a thing…

 
 
No se sabe bien como, consiguen intrigar a Havens y éste les propone escuchar su repertorio alentándoles a continuar. Interes verdadero o narcótica curiosidad -ambas cosas y también muchas más probablemente- lo cierto es que algo debe haberles visto el juglar negro de Brooklyn. Les propone grabar y consigue que Stormy Forest (un pequeño sello con escasas referencias, centrado principalmente en sus propuestas y de escaso recorrido) les registre su primer y único Lp, el mágico “A summer’s night”.
Múltiples detalles bullendo en sus cabezas. Todo un nuevo universos que querer retratar surgiendo imponente ante cada descubrimiento. Un mood metronómico de incontenible lirismo y emoción. Melancolía y gozo flotando por todo el disco. Detalles tan sutiles que necesitan la máxima atención para no pasar desapercibidos. Detalles que nos recuerdan lo que somos y también lo que fuimos. Aristas ocultas que una vez salen a la luz, encajadas como en un puzzle, conforman el paisaje de la vida de cada uno de nosotros. La historia de siempre repitiéndose pero siendo, sin embargo, única en cada ocasión y qué, como de costumbre, mantendrá velada la respuesta. Círculos y lineas.

 

Nueva York. Arcadia ante sus ojos. La bohemia tierra prometida, el nuevo orden por todos sus rincones. Un nuevo orden que mezcla al decadente territorio beatnik, ya en pleno proceso de descomposición con la nueva percepción psicodélica, aún con un lígero barniz. El mundo está mutando y ellos son naúfragos desamparados en medio de la tempestad. Absortos ante la combinación del imparable oleaje idealista, de la charlataneria de los buscavidas oportunistas y la rabía que supura por todos los poros pugnando por no convertirse en uno más de los soñadores manipulables. Pero sus canciones resisten, refulgen en medio de Greenwhich Village. Noches que son días, días que no existen. Fred Neil y Buffy Saint Marie sobre el escenario. Mickey Newbury observando desde una mesa en penumbra, semioculto por el humo de la hierba. Phil Ochs sonriendo. Ácidos y heroina. Folk y jazz dándose la mano en un night club de tercera, justo calle abajo, primer entresuelo a la izquierda. Un puñado de promesas de buena fe que no se cumplirán jamás, musitadas bajo la luz de velas consumidas y regadas por vino barato. Ese vino barato que puede parecernos el mejor Bordeaux si te hacen promesas, susurradas en francés, de amor y libertad. Volvamos a casa. Sólos, por supuesto. La ciudad amanece mientras bajamos por la escalera.Third floor walk up.
  

 Five o’clock, day is done. Watch the melody of the sun. Stop your words in complete, close the door and hear the streets. Walk on home, all alone, to your third walk up…
 
Y al igual que sucede hoy, cuarenta años más tarde, un calor sofocante y una melodía de Gerswhin sonando. Una tarde de agosto de 1970, a las puertas de los estudios RKO. El vibráfono de Buzz Linhart. Rememorando las carreras entre los campos de trigo y los juegos adolescentes que les acompañaban. Campos inmesos, pajizos. Espigas a punto de romper. Sometimes in stillness. Una voz pura que unas veces recuerda a la de Judy Collins con un poco menos de fuelle, acaso más pura y desde luego con menos esperanza y en otras a la de Christa Päffgen, cinco minutos antes de convertirse en Nico. Una voz menos andrógina, más rica. Como si fuese una North country maid ingenua avant-le-dope. balanceándose entre una melodia country perezosa. Y una vez más, otra, la tristeza de la pérdida. Round and round. Noches de verano en tiempo de verano.

 

 

 

 Un ovni inclinado a mostrar los sueños y los deseos. La proeza es que en este caso consigue el prodigio. Un disco que nos susurra al oido, solo para nosotros, confesiones de un alma en demolición, de una vida que no se sabe bien si es rota o reconstruida. Una vida consciente de las puñaladas que están por llegar, esperándolas. Un disco sin más aspiración -y de ahí su grandeza- que narrar el momento. Folk con un pie en el jazz y otros en los sonidos que nos acompañaron desde la infancia. Sonidos rememorados, imaginados, canciones que no son otra cosa que la argamasa que nos conforma. Murmullos de quietud, de anhelos, de soledad. De alegría y celebración. La extraña, divertida y enfermiza aventura que es la vida. Aspiraciones y proyectos que acaso nunca sean, desde luego no en con el timing apropiado. Caricias sin negociar, lo virginal y lo terrenal de la mano, como esos perfumes a granel regalados, guardados en frascos rellenables, que nos atraen y repelen a la vez. Pero que cada vez que con ellos nos acicalemos, al cerrar los ojos y olerlo, nos harán sentir como una vez fuimos. Incluso, agudizando el oido, escucharemos de nuevo la brisa que nos mecía en las noches de bochorno e inconsciencia. Aquella cuyo refresco nos hacía sonreir y que hoy enjuaga una lágrima.

 

 

PLAYLIST. "Move out in style"

 

Are you ready to move out in style? … you ready for all the luxury one big  swingin’ world can offer? … Are you ready? … then go… dig it out…
REVERND JOHN RYDGREN Move out in style
AL ROSE TRIO Drum Talk
BARRY “BAREFOOT” BEEFUS Barefoot beefus
EDDIE BO I like rock and roll
CHAMPION JACK DUPREE & MICKEY BAKER Barrelhouse woman
FRANK BACON Bits and pieces
PRESTON EPPS Afro-mania
DION Drip drop
DICK DALE Feel so good
THE DREAMLOVERS The bird
REG OWEN Payroll
FRANKIE SANDS Yell!
ADRIANO CELENTANO Y LA RAGAZZA DEL CLAN È… giá
CONNIE FRANCIS Johnny darlin’
XAVIER CUGAT Tabasco
CHAMPION JACK DUPREE & MICKEY BAKER One dirty woman
RAMSEY LEWIS TRIO One, two, three
BILLY LARKIN & THE DELEGATES Pigmy
LITTLE TONY Lo sai tu
BIG MAYBELLE Can’t wait any longer
PAUL ANKA My baby is comin’ home
LALO SCHIFRIN Blues a go-go
RICKY NELSON Gipsy woman
REVEREND JOHN RYDGREN All by myself

PLAYLIST "Sunrise, sunset"

 

 

 

 

 

 
 
Y ahora todo en un archivo. Bueno, algunas del anterior más otras. Y en un formato nuevo. A ver que les parece.

 

 

INTRO “Amistad”(de “El libro de la Selva”) + “Light music” de Mood Six

CHAD AND JEREMY “Painted dayglow smile” (fragmento)

AFTERGLOW “Dream away”

FRANCE GALL “Chanson pour que tu m’aimes un peau”

THE AFFECTION COLLECTION “I’ll be with you in the apple blossom time”

MONTREAL “A summer’s night”

GANDALF “Hang on to a dream”

MYSTIC ASTROLOGIC CRYSTAL BAND “Authors”

KEITH “Mr. Hyde”

THE FUN & THE GAMES “Topanga Canyon road”

MARK ERIC “Where did the girls of the summer go”

JOE & BING “Summer sounds”

THE ASSOCIATION “The time it is today”

ETERNITY’S CHILDREN “Flowers”/ “Gipsy ministrel man”

GAINSBOROUGH GALLERY “I think i’ll get the bus and come back home”

TRISTE JANERO “Of the beginning”

THE CRITTERS “Maiden of the sea”

HARPERS BIZARRE “Witchi tai to”

SHAUN HARRIS “Today’s the day”

JOHNNY RIVERS “Summer rain”

TWIN CONNEXION “Summer sadness”

THE SUNSHINE COMPANY “Love, that’s were it is”

THE ARBORS “I can quit her” / “For Emily, whenever i find her”

ALZO & UDINE “Rain (on rain”

TOMMY ROE “It’s now winter’s day”

THE GATES OF EDEN “No one was there (Requiem)”

EVIE SANDS “One fine summer morning”