PLAYLIST V.I.D. Saturday night, Sunday morning

 

 

V.I.D. (Very important dicotecas), Serie Super Soul Black Flash, The Philadelphia Sound, Disco Direction… son algunas de las coletillas, importadas o de cosecha propia, algunas veces de ingeniosa, elocuente concreción, en las que uno se fijaba cuando comenzaba a acumular estos objetos circulares de plástico negro. Epígrafes que ahora mismo, con los discos de nuevo en el plato, vuelven a provocar, sin fallarme jamás, un subidón y una sensación de felicidad con la que me regalan cada vez que recurro a ellos.  Creo que lo he comentado en más de una ocasión, soy curioso impenitente desde que puedo recordar, con todo lo bueno y malo que eso puede comportar, y, vale, aquellos cuerpos esculturales (o no) decorados por permanentes imposibles, escotes vertiginosos y peinados del tamaño de un rascacielos siempre me atrayeron. Del mismo modo que me maravillaba -de hecho sigue haciéndolo- la elegancia supina y despreocupada con la que aquellos señores lucían los trajes de chaqueta y chaleco con camisa estampada. O las corbatas baberos. O aquel hirsutismo de tan exagerado, esplendoroso.

Pero más alla del andamiaje estético, consustancial a una época, estaba lo realmente importante. Exacto, las canciones. Gracias a algunos amigos (Ay, que no es uno sino sus amigos, la gente que quiere y aprecia) me ha dado últimamente por rescatar de los cajones correspondientes, pocos para mi gusto pero con un par o dos de centenares de artefactos de esa época, y he terminado una vez más por ser consciente de mis escasos conocimientos al igual de la lacra que son los prejuicios y la cerrazón de mente, por mínimos que sean. No sirven para nada más que para limitar, constreñir el conocimiento y por ende el placer.

 Estoy hablando de la así -mal- llamada música disco. No porque tenga tal categorización como algo negativo, muy al contrario, sino más bien porque dentro de esa simplificación en muchas ocasiones displicente se hallaban aventuras que transitaban por diversos y muy gratificantes senderos; El Modern soul, el Cosmic Funk, el Soul sedoso y un punto lascivo, el Northern tardío y tantos y tantos otros apartados como los entendidos tengan a bien etiquetar. 

Música perfecta llevada a cabo tanto por nuevos talentos como por veteranos reinventándose con infinito gusto, donde la melodía, la evocación, el instante como único objetivo tomaron carta de naturaleza y que, antes de fagocitarse (como en cualquier otro movimiento o escena, aunque estoy por decir que en mucha menor medida), nos ofrecieron momentos que perdurarán para siempre. Canciones exuberantes tanto en orquestaciones como en producción, coronadas por voces de otro mundo. Unas veces mostradas con elegancia suprema, otras con rotunda furia hedonista, y afortunadamente en muchas ocasiones, de ahí el prodigio, combinando forma y fondo. 
  

 Ocurre que al igual que aquellos escritores que ganaron la guerra y perdieron la historia de la literatura (o aquellos otros que la perdieron -la guerra digo- y ganaron la historia de la literatura) también sucede algo parecido en la historia de la música. Que hubieron también músicos que ganaron su guerra (el éxito y la fama) pero perdieron la historia de la música, asfixiados por prejuicios, ignorancia y desdén. Es sabido que el malditismo es per se irresistible canto de sirena para según quienes, batalla a día de hoy me temo que perdida. Y no es que uno lo tenga por algo negativo -ni tampoco positivo- sino que es algo meramente sobrevenido. Aunque si pienso que su culto, a menudo casi integrista, la devoción con la que se sigue con según que liturgia, sí que lo es.

 Sigo, que me disperso y probablemente no llegue a ningún lugar. Nada me molestaría más que los que tienen a bien seguir esta bitácora interpretasen mis palabras como una justificiación. No lo es, desde luego, por las canciones; Impecables, soberbias todas, sino, más bien, por mi temporal ceguera u olvido, mis complejos y dudas, achacable todo ello a mis mermas y mis limitaciones congénitas. Así que dejo ya de divagar y darles la tabarra y paso a enlazarles una lista a modo de colofón veraniego hasta mi vuelta al blog.

 

THELMA HOUSTON Saturday night, sunday morning
MARLENA SHAW Love has gone away
GONZALEZ Ain’t no way to treat a lady
LOU RAWLS See you when i git there
THE STYLISTICS It started out
BOBBY WOMACK You’re messing up a good thing, baby
WILLIAM BELL Tryin’ to love two
THE TYMES Innerloop
C.J.& CO. Devil’s gun
THE UNDISPUTED TRUTH Law of the land
DENNIS COFFEY Free spirit
C.J. & CO. We got our own thing
ODIA COATES Showdown
LABELLE Space children
CORNELIUS BROS. & SISTER ROSE Since i found my baby
IDRIS MUHAMMAD Could heaven ever be like this
EVELYN “CHAMPAGNE” KING I don’t know if it’s right
DONNY GERRARD He’s always somewhere around
JACKIE WILSON It only happens (when you look at me)
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