RED BLOOD Blood transfusion (Maximus, 1977)

 

 
En el enésimo capítulo de la serie misterios resueltos anidaba este single de escaso precio y enorme valor. Resulta que en la cara B del 7″ de Red Blood (uno, otro más de los miles de exploitos setenteros llevados a cabo por músicos de estudio en aras del divertimento y, si hubiese suerte, el pelotazo), aquel que llevaba la versión de “Put your money where your mouth is” de Norman Whitfield popularizada por Rose Royce, se escondía esta barbaridad. Respondía por el título de “Blood transfusion” y era un tirazo de funk progresivo con un órgano prominente y un fuzz a dolor decorado con campanitas aquí y allá además de una batería mazacota aunque en absoluto indigesta.
 
 Preguntando e indagando (ojalá fuese tan constante en todo lo demás) supe que el tal Greekian, su firmante, no era otro que Claudio Tallino, autor de aquella soberbia colona sonora de nombre “Calamo” (y también de “Sette Winchester per un massacro” o de “Pelle di bandito”) publicada en el sello romano Aris en 1975. Así que parece ser que “Blood transfusion” -aunque ésto no puedo confirmarlo al 100%- tiene toda la pinta de ser un sobrante de las sesiones de “Calamo”; Tan oscura y densa, tan poética y tenebrosa. Tan rotunda e irresistible.

Misterios. Como me divierten.

 

También fue editado en España, en el sello Carnaby y con distinta portada. Búsquenlo.

PLAYLIST "¡Sicalipsis!"

 

Abrimos con Raphael, presentado en el “Talk of the town” londinense (con la voz del locutor Francisco Merino en el No-do)  haciendo una de las más rotundas canciones del maestro Manuel Alejandro que ahora mismo recuerde. Le siguen, desde Francia, Monty Babson (músico, productor, disquero) con dos clásicos llevados a su terreno -terreno handclapping, novelty y gozoso- además de Teddy Raye, uno de los primeros rockers franceses, quién canta en macarrónico castellano un irresistible “Do- re- mi”. La versión que los barceloneses King’s boys hicieron del clásico de Buddy Holly (aquí titulado “Llegara el día D”) es una de las cimas del primerizo rock and roll  hispano. Hay que decirlo más; Belter, siempre Belter.
 
 Helmut Zacharias y el Dúo Rubam recrean la misma canción “Walk right in/ Venga ya” con diferentes -e igualmente satisfactorios- resultados. Augusto Algueró goes exótica con su “Diplodocus”, más frat-rock por los Relámpagos, más dulzona y yeyé la de Rocio Durcal.
 
 Rock and roll con Nicla di Bruno y la orquesta de Marino Marini, la bella Sofía, Peppino di Capri y otro -más- de sus clásicos o Little Tony rockeando duro con “I’m comin’ home” es la aportación italiana. Desde los paises hermanos incluimos una rareza de Palito Ortega grabada en Nashville con la dirección artística de Chet Atkins, a los Goyo Cats con su “Mezcal” y el maestro Pérez Prado twisteando el clásico “Sway“. Material definitivo. 
 
 De nuestro país incluimos  varias y jugosas recreaciones; José Guardiola haciendo a Mancini y su “Baby elephant walk” de la película de Hawks, “Hatari”. El imberbe Francisco Heredero con un “Unchain my heart” en castellano y en falso directo y el Latin Quartet jugando al “Ching ching” de Jack Ross y su orquesta. No quisiera olvidarme del beat primitivo, con muletas si ustedes quieren, pero que engancha sin remedio, a cargo de Tony Escudero.
 
Extravaganzas como la versión de Jagger/Richards de Hal Prince, la racial Lolita Garrido arramblando con el “Ua, ua, ua” o el “Yeh, yeh” Hendrickiano por Frank Pourcel y su orquesta completan el lote.
 
 Lo dicho; ¡Sicalipsis!