SHULA CHEN Yours, Shula Chen (CBS, 1969)

IMG_1229

Hace ya demasiado tiempo, en los albores del cambio de siglo, subyugado por el llamado Sunshine pop, comencé a cartearme con uno de los dueños del sello Siesta, Don Mateo Guiscafré. Eran el principio de ese fascinante zoco virtual llamado internet y, todavía no maleado el invento por rencores, trolls y estupideces varias, la cosa era de una generosidad e intercambio de información que, de otro modo, no hubiese sido posible. Un poco como las cartas y envíos de material pre-internet, pero con la ventaja de una inmediatez y facilidad de acceso que lo cambiaba todo. O casi todo.

Andaba uno por aquel entonces hastiado de los noventa -con las excepciones que se quiera, que las hubo, pero hastiado en definitiva- y  me refugié durante una temporada en los discos que publicaba Siesta como casi única ancla con el entonces presente. Nos intercambiamos correos, cedés caseros y sugerencias musicales. No sé a él que tal le resultaría dicho intercambio, pero a mi me permitió el descubrir maravillas como el disco que me apetece presentarles: “Yours, Shula Chen”.

Andaba Siesta por entonces, me parece a mi, un poco por tierra de nadie, como también lo andaba uno. De inmediato reconocí a algo parecido a un alma gemela. Rescates -y descubrimientos- impagables (la edición en formato vinilo del único lp de Margo Guryan), la puesta en valor de los indispensable Free Design de Chris Dedrick, la publicación de las nuevas aventuras de gran Bid bajo el apelativo de Scarlett’s Well, o aquella serie de discos unitarios, recreados bajo una idea genérica, que fueron “Sol y Sombra”, “Educación y descanso” e “Información y Turismo”. Era un proyecto, un poco -o bastante- a la estela de los realizados por el gran Louis Philippe para el sello Él. Por la época, y por motivos familiares, tenía uno ya un gran vinculo -que ya nunca abandonaría- por lo francófilo y ese negociado lo tenía bastante bien cubierto. Por otra parte también había comenzado ya mi inmersión dentro del destartalado -y MUY fascinante- mundo de la música hecha aquí en España, especialmente de la década de los sesenta y setenta. Para ello tuve la fortuna de contar con el mejor anfitrión y Pigmalión posible, mi amigo y maestro Vicente Fabuel y su maravillosa cueva de Alí-babá, de nombre Discos Oldies, que todavía permanece incólume a los avatares del tiempo. Pero esa es otra -felicísima- historia que merece ser mejor contada. Otro día.

Volvamos por un instante a la Trilogia de viajes. Bajo la idea de rescatar canciones olvidadas o infravaloradas, a menudo ambas -y otras cosas más- a la vez, se pretendía recrear un tiempo que ya pasó, idealizado y todo lo que ustedes quieran, pero que en esencia servia para rescatar joyas del cancionero popular. Músicos y compositores como Roger Nichols, Paul Williams, Luis Bonfa, Nico Fidenco, Manolo Diaz, Françoise Hardy, Mike D’Abo, Roy Budd, Charles Foz, Nick “Momus” Currie, Antonio Carlos Jobim, Piero Umiliani, Keith Colley, Stelvio Cipriani, Marcos Valle, Ennio Morricone…homenajeados por una seríe de músicos españoles bajo sugerentes nicknames: El Barón de Tagomago, Miss Bósforo, Mardi Silhouette, Señor Formica, Bel DiVioleta, El Profesor Pajarita, C de Constancia, Admiral Achiles, Silvestre Paradox, Max Buda … tras ellos, agazapados, una serie de amigos conminados a una especie de elevada misión lúdica y estética que cumplir; el proselitismo musical. Antonio y Carmela de Los Navajos, Ana Laan, Ramán Leal, Natalia Farrán, Jorge Drexler o José María Rosillo entre otros serían algunos de los regulars.

Tras la “Trilogía de viajes” se ideó una nueva, “Vidas célebres”“Vida burguesa” fue el primer episodio, ya solo en formato cedé. Y ahí es donde entra uno, de manera bastante tangencial, si quiero ser honesto. Alguna de mis sugerencias (Honor Blackman & Patrick McGee y su “Let’s keep it friendly”, Las Escarlatinas versionando a la Gilberto en “Acercándome a ti”, Rita Calypso haciendo a Zeudi Araya,y su “Oltre l’acqua dek fiume”, Luiz Bonfa y su “Silencio de amor” o Agustin Pereyra y Helena Uribarri homenajeados por Lunetta Serena) fueron agujas de mis humildes propuestas tomadas en consideración. Además, muy generosamente, fui acreditado en el disco. No sé, probablemente sea una tontería, pero a mi me hizo bastante ilusión.

Tal vez ahí anide el germen de los sucesivos Estudiodelsonidoesnob. O al menos una parte, de eso casi no me cabe duda. Desgraciadamente el nuevo proyecto terminó ahí. Supongo que el cansancio, la falta de rentabilidad, el hastio o todas esas cosas a la vez, lo llevo al traste. Al parecer la relación entre Guiscafré, el ideólogo artístico del proyecto, y Ramón Leal, el ejecutor musical, se truncó. Recuerdo a Mateo comentarme los contactos para futuros proyectos; Miguel Angel Villanueva o Guille Milkyway como posibles magos de estudio. Pero nada pasó. Quizá fuese mejor así.

Hace años que no escucho esos discos. Tampoco me apetece demasiado. Creo que probablemente hoy se me caerían al suelo. O a lo mejor no.  Pero lo que no creo que sea probable es que, a alguien con un mínimo de sensibilidad y curiosidad, le sea ajeno el cariño que en ellos se puso, la generosidad y el afán por compartir momentos de felicidad y descubrimiento.

Siempre que escucho a Shula Chen me acuerdo de aquellos años. No fueron del todo inútiles, ¿No les parece?.

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s