EUROEXPLOITOS. 45s para la primavera.

THE SATIN BELLS. “Toros en Mexico / Come c’mon”
(Acción – AC-8-B, 1969)
 
   Las coristas de Juan Pardo en la etapa inglesa debieron impresionarle sobremanera, y más viendo la fijación que éste tenía con Fernando Arbex, su némesis vital y artística, para llegar a tambalear incluso sus veleidades más íntimas y propiciar experimentos tan suculentos.
   Con producción del propio Pardo y dirección musical de Reg Guest, alojada en su cara B surgía una pieza de imponente northern soul paquidérmico, inusual por moderno, y que -admitámoslo-, daba fe que el ínclito Juan Pardo tenía también los oídos bien abiertos y un atinado gusto en sus descubrimientos. Pespunteada con los gemidos del trío -tan lascivos como bromúrico su aspecto- ornada por unos vientos sensuales y coronada de una base rítmica apabullante, “Come c’mon” resulta ser una oda lujuriosa y sensual firmada a medias con Roger Greenaway y que vio la luz en el sello Acción, propiedad de Manolo Diaz.
THE GHOSTS OF NOTTINGHAM. The chess dance / Canterbury
(ERRE Dischi. RR 3051, 1973)
 
Misterioso -tal vez no tanto- grupo de estudio, con dos sencillos editados en el infrasello italiano Erre dischi. En realidad un proyecto de estudio de dos –Franco Tallaita y Adriano Tomassino– de los tres miembros del grupo romano de pop progresivo UT bajo el epígrafe “La danza degli scacchi, Primo nelle discoteche americane” y que , siendo un intento más de “a ver si suena la flauta”, acaba convirtiéndose en uno más de esos estilosos y elegantes ejercicios llevados a cabo en los tiempos muertos de estudio a cargo de gente con muchas horas de vuelo,  gusto delicado y eficiencia probada.  

 

 
PHILIPPE NICAUD. C’ex / Qu’est-ce qu’il dit?
 (Riviera. 121 399L, 1970)

 

Prólifico actor de cine y teatro, Nicaud rodó entre otros a las órdenes de Henri Georges-Clouzot, Poitrenaud o Sacha Guitry. Tuvo -cómo no- su carrerita musical, con tres Lps (el maravilloso “Erotico Nicaud” con ilustración del gran Aslan, “7+1 péchés capitaux” con su portada de terciopelo negro y “Chansons curieuses”) y editó igualmente singles y eps extraídos de los citados discos. “C’ex” es una insolente y enfermiza pieza a medio camino del humor y la desvergüenza, llena de trucos de estudio y onomatopeyas vocales, que juega con la similitud sonora entre esa expresión francesa y la palabra “Sexe” para dar forma a cerca de tres minutos de irresistible apoteosis bongolera, aliteraciones epatantes y los imprescindibles coros femeninos. El concepto de la portada, tomado prestado del célebre cuadro “El beso” de Roy Lichtenstein resume certeramente la idea. Tanto esta joya como su primer Lp han sido primorosamente reeditados por el sello Vadim recientemente. Compren.

 

 

 

 
ORCHESTRA KING ZERAND. Night song / Vento Caldo (Bang Bang. BG 036, 1972)

 

Poco -más bien nada- puedo contar de esta maravilla. Bueno, sí, dos cosas; Que leyendo sus créditos queda claro que fue un trabajo de encargo que logró aquello que se pretendía, ser sintonía televisiva o radiofónica -en este caso del programa de radio “Sala F”- y que no se me ocurre ahora mismo nada más placentero al levantarme -obviando la micción irremisible- que escuchar en bucle tan evocadora pieza. Y eso, en los tiempos que corren, no me parece en absoluto baladí. En cualquier caso la Orchestra King Zerand fue un grupo de músicos formado por Mario Robbiani (activista músico de sesión, compositor de librería y publicidad) y el pianista  Franco Zauli, (quién llegaría a componer para el gran Fabrizio de André, en, por ejemplo “Il pescatore”) acompañados por otros aventajados músicos de estudio. 

 

 


PATRICK ABRIAL. Slag solution / Slag machine (SPOT Sonopresse 40013, 1973)

 

 

Es escuchar  la frase “In every dictionary you can find what slag is. It’s go away, come back, in every lenguage…Slag”, la guitarra y teclados que le suceden y esa especie de jaw harp y se me van los pies, me inunda una sensación de pacífica chulería y me siento mucho mejor. Parece que en verdad pudiera caminar incansable hasta el fin del mundo. Bueno, tampoco exageremos, digamos que hasta el refrigerador en busca de líquido reparador.

Patrick Abrial es su ejecutor, apologeta de una época en la que todo vale y en la que la mezcla bastarda e híbrida da lugar a experimentos dignos del inefable coyote. Pero, y tal vez por ello, de una efectividad inusitada. Para explicar tal incongruencia es probable que los inicios con exitoso saldo de Abrial en la chanson folk y su posterior tránsito hacia el rock lacado de dureza hueca sean reveladores. Actor, productor, compositor para cine y revista, es “Slag machine” otro más de los dardos en busca de diana, en este caso la disco music de aroma sofisticado y conceptual ejecución. Aunque no acierte del todo con la traducción pese a haber consultado el diccionario, según confiesa. Slag…

 

 

 

 

MIRAGEMAN Free line ep.

Paroxism / Paralysis / Thunder / Atmosphere (ARISTON. AR-EP 1026, 1972)

 

Mirageman fue el seudónimo de Giovanni Fenati durante la triada 1969/1972. En esos tres años, como quién no quiere la cosa, graba para Ariston cinco Lps y varios singles y eps, tarea que a otros ocuparía una carrera entera y que a este titán tan solo le supone unas cuantas horas menos de sueño y dar salida a su incontrolable pulsión creativa. Entretanto y dicho sea de paso, perfecciona y casi da carta de naturaleza a lo que veinte años más tarde se vino en llamar “Lounge acid jazz”, -en realidad una mezcla de ritmos cinemáticos, progresión jazz y actitud pop- y de lo que todavía hoy vive la publicidad y modernos de mesa camilla. Eso que en realidad no era otra cosa que el asueto en el estudio de un músico de formación clásica  -como tantos jóvenes subyugado por el jazz- y sus compinches (De Piscopo, Emilio Soana, Baiocco) en una vertiginosa, prolífica, supersónica superación de etapas. Ahí es ná. 

 

 

GREGORIO GARCIA SEGURA. Harlem Pop / Distorsionando 

(BEVERLY. S.10011 B, 1976)

Gregorio García Segura (o Greg Segura, si hay confianza) es a menudo calificado como otro más de los anquilosados directores de orquesta que deambulaban en TVE y por las sedes de las compañías discográficas a sueldo del mejor postor, por el negocio en definitiva. Uno más de esos que elaboraban música afásica y desalmada como rosquillas. Y sí, de acuerdo, ese pudo ser el precio que tuvo que pagar para navegar por tan procelosas aguas. Funcionariales jornadas de esmoquín y pajarita, acompañando a bustos parlantes en Prado del rey con menos vida que las obras completas de Alfonso Paso. Producciones desangeladas a granel para el asueto de una sociedad trepanada, amenizaciones varon dandy, bandas sonoras para películas de Mariano Ozores (un respeto, por cierto), trabajos de trinchera con Gelu, Sara Montiel, Rafa, Mona Bell, etc, donde en alguna y contada ocasión saltaba la liebre. Y sin embargo este sencillo -y también otros eps privados para diversas  bôites y night clubs– en sus propios sellos, Gre-Gor y Beverly, muestra que también hubo gusto y talento, curiosidad y osadía. 

 

 
THE NILSMEN. Le Winston / The sand step
(RJR 6805 004, 1969)
 
Otra oda al consumo de cigarillos. En este caso para la marca Winston y a cargo del quinteto sueco The Nilsmen. Y al ser la copia que les presento la editada en el mercado francés, que mejor que la imagen sensual de B.B. con un pitillo en sus manos, dejando volar la imaginación y elucubrar nuestros deseos.  Creados ex profeso por la sugerencia de un grupo de ejecutivos de la multinacional en visita a Suecia -de juerga, imagino- tras verlos actuar en una sala, la canción de marras es, además, una bomba de hammond soul digna del Brian Auger más anfetamínico.

 

 

 

 

 

 

LIBRE ESPIRIT MOTEUR
Clubman round up / Mini memories / Mini scotch / Vacances 
(EVASION disques ep, 1970)
 
Cada vez que veo esta obra de arte me acuerdo de la fantástica “Mad men”. Debe ser por el maravilloso envoltorio. Este ep es otro artefacto publicitario. En esta ocasión de la casa inglesa Leyland, fabricante de mini, anunciando la salida del modelo clubman.
Al parecer un proyecto suizo, en concreto del ingeniero de sonido Stephen Sulke, famoso por su relación con otra de las joyas de la corona helvéticas (“Un soir chez Norris” del guitarrista Pierre Cavalli). Agrupó Sulke a una serie de colaboradores (el mencionado Cavalli, Bruno Spoerri…) bajo el apelativo de L.E.M. (Libre espirit moteur) y dio cuerpo a este nugget psicodélico que casa con sorprendente elocuencia el sonido de una época y el objeto que la define. Evocador y moderno. Comme il faut
 
SAMANTHA JONES. Le thème T.C. / Ford reste le pionner
(PENNY FARTHING T.C.-2, 1971).
 
La carrera de Samantha Jones es amplia y prolífica. Liverpoolian, llegó a abrir algunos shows de los Beatles junto a Cilla Black para después tener una larga carrera en ambos lados del atlántico, llegando incluso a editar un sencillo en español.
Este single promocional, valedor de las bondades del nuevo modelo Ford, el Taunus de 1971, es uno de los últimos escalones que descendió antes de acabar como cantante en orquestas de cruceros. La orquesta y producción de Larry Page, los arreglos de Bill Shepherd -habían medios, pagaba la Ford-, y ese sutil aire a bossanova, resplandecen bajo  los efluvios de su aterciopelada voz. Se recomienda llevar gafas de sol.
 
    
BERNARD ESTARDY a.k.a. LE BARON. Le sifflet du Baron / Piano flute
(SIROCCO. 48029, 1976)
 
Ya se ha hablado aquí de Bernard Estardy, el Baron, ex Gottamou, y genio de la música de librería, de la música en general. Pero me resisto a no incluir esta gozosa apoteosis del buen rollo, con la melodía sustentada en su silbido despreocupado y las percusiones abrumadoras, omnipresentes. Disfruten.
 

 

 

 

 

 

 

MARIO MOLINO e I COMPLESSO I BEAT. Il sogni del mare / Operazione beat
(BEAT. BT036, 1970)
 
Una de las tres ediciones del sencillo de Mario Molino “Il sogno del mare” y la única que lleva en la cara B esa maravilla que atiende por “Operazione beat” que sí, lo han adivinado, interpretada a medias con el grupo I Beat.
Guitarrista excelso, Molino participo en varias colonas sonoras (“Gli angeli del 2000″, “Operazione beat“) antes de dedicarse a la música de librería, aquella que tenía múltiples aplicaciones y a su vez le permitía experimentar. “Operazione beat” es un estupendo ejemplo del surf  (a-la Jack Nietzsche en “The lonely surfer” si se quiere) mediterráneo y aunque sea ese un mar calmo, nada tiene que envidiar a piezas consensuadas por mentes más preclaras como canónicas dentro del género. Ese fuzz ralentizado, uuuf!, es irresistible, hipnótico. Cada día más.
 
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