VIAGGIO IN ITALIA Il Beat ¿Cos’ é?

Italia canta 1

e0208-italia

 

Viaggio in Italia by Intro / Atto di forza # 10 by I ragazzi del sole / Viva la liberta by Carlo Pavone / Preistoria preistoria by Barry Window / Senti ragazzo by La Nuova Cricca / Strano uomo by La Quinta Faccia / Un tipo per te by I ragazzi dei capelli verdi / Fuocco by I Motowns / Luca by La Macchie Rossa / Ladro by Equipe 84 / Allora mi ricordo by New Trolls / Mille anni by De De Lind / In un momento by Jim Ivan & The Cossacks / Soffro, soffro by Rinaldo Ebasta / Nessuno potrá ridere di lei by I Pooh / Non e giusto by I Kings / Scrivo sui muri by The Black Stars / Piangi con me by The Rokes / Datemi una lacrima per piangere by I Corvi / E già tardi ormai by Gianni Pettenati e i Tombstones / Ti risviglierai con me by I Balletti di Bronzo / La pigne in testa by Gli Scooters / Lavoro per difendere by Mike Lidell & Gli Attomi / Fino a ieri by Hugu Tugu / Non contare più su di te by I Gemelli

Non era un sogno by Roberto Righini / Che vita e questa qua by Nico / Crudele by I Bisonti / Sono un uomo by Patrick Samson Set / Basta essere belle by Le Svitate / Baluba Shake by Brunetta / L’uomo non sapra mai by I Farnessi / Non Biutarmi giu by Riki Maiocchi / Prendi prendi by Claude François / Chissa chi sei by Raffaella Carra / Si sapessi mio caro by Valeria Mongardini / L’esistenza by Caterina Caselli / Ti prego by Cyril / Quel ragazzo by Tony Spada / Restiamo ancora insieme by I Calipop / Dettiato al capello by I quelli / Girl with a gun by Nino di Luca / Ormai by Leo Sardo / Hair by Elio Gandolfi / Sarteur shake by Varinella / Meeting by Fausto Pappetti / Seli (4,3,2,1, morte) by Edda del Orso / Mondo malato by Roberto Righini

 

 

 Jamás logré entender por qué somos tan receptivos con los logros y hallazgos de la música anglosajona -me declaro uno de los primeros en dicha filia, una cosa no quita a la otra- y en cambio nos dejamos ir o directamente obviamos los incontables y espléndidos episodios realizados en otros ámbitos.
Aunque pensándolo un instante es posible que el adocenamiento que acarrea la imperiosa necesidad de modernidad y la comodidad que conlleva los lugares comunes tenga algo que ver. De todos modos, casi ya da igual. Esa es otra -y ya he perdido la cuenta- de mis batallas perdidas.

Lo que modestamente les propongo no es otra cosa que hacer de la necesidad virtud. Asumir nuestras debilidades y escapar de lo sectario en la medida de los posible. Abandonémonos a la molicie y a la diversión. Si de paso conseguimos obviar ese cinismo molesto y condescendiente y nos centramos en la mirada curiosa tendremos, creo, avanzado una gran parte del camino. Una vez dicho todo ésto me atrevo a aconsejarles que den esa batalla definitivamente por perdida y que ni malgasten su tiempo y energía en rebatir presuntas valoraciones, por lo general displicentes o en sustentar los aprecios, demasiadas a menudo cicateros.  Si tienen la fortuna de encontrarse con una brizna de comprensión dense por satisfechos y huyan de polémicas innecesarias y estériles. Quedémonos con lo cercano -por geografía-  y lo próximo -por sensibilidad- y disfrutemos. En este caso de Italia, sin ir más lejos.
  Y si somos honestos no nos quedará otra cosa más que asumir nuestra mediocridad y apechugar con ello. Aceptar cuanto hemos degenerado. Nada más lejos de mi intención que realizar una expiación pública o ejercer mi tara con afán exhibicionista. Tampoco, ni mucho menos, pretendo -les pido mil perdones si doy esa impresión- lucir una patina de exclusividad o decorarme con la fantasía del elitismo. Simplemente es algo que está ahí, es inútil luchar contra ello. Por ello decidí ya hace tiempo permanecer en una esquina, molestar y hacer el menor ruido posible en una época donde lo que impera es una pulsión irrefrenable por la novedad. Un tiempo en el que la originalidad más vacua y el captar la atención aunque solo sea durante quince minutos ha derrotado al rigor y al detalle. Un sitio donde la ilusión no es más -y eso con fortuna- que moneda de curso ilegal.
 
Guitarras eléctricas, Fuzz y flequillos tintados de verde. Motocicletas, accidentes y el hermanísimo de pel di carota. Montones de falsas – y hermosas-  historias truculentas. Versiones, muchas versiones; De los Zombies, de Jefferson Airplane, de Arthur Brown, de los Kinks, de los Grassroots. Psicodelia andante y moderatto progresivo. Phasing, efectos de pistas y eco. El Riff y el Beat ¿cos’e?. Soulmen oriundos, como aquellos defensas centrales en los años setenta, Mucho, muchísimo drama. Se non è vero è ben trovato. Exotismos, algún sitar como extravagante atrezzo. Fulares y pantalones de rayas. La melodía, la ingenuidad, el arrebato y la ilusión. Su irrenunciable lirismo hasta en los episodios más presuntamente truculentos. Italia, tan lejos y tan cerca …
 
Anuncios