Los Gay Crooners – El mundo se acabó. (Musart, 1967)

 El mundo se acabó, el mundo se acabó
pero el bugalú no muere, ni tú ni yo
El mundo se acabó, el mundo se acabó,
y las parejas que lo bailan psicodélicas son.
El baile no se acaba, aquí el que baila no se muere
usted lo baila como quiere
el mundo entero se acaba
menos para el que lo bailaba
Traigan sus chicas para bailar,
el bugalú les va a gustar
el mundo se acabó, el mundo se acabó

 

 

 
Los Gay Crooners (Los Chicos alegres, por si quieren saber) fueron un quinteto vocal de origen panameño de notable éxito en México desde principios de los sesenta hasta bien entrados los años setenta. Bautizados, la verdad, con un nombre no muy apropiado para ser recordados en la era internet -o sí, vayan ustedes a saber- estaban formados por Ferdinand A. Thompson, Randolph J. Sealy, Rudolph Charles, David A. Campbell y Leroy A. Worrell. A finales de los años cincuenta se presentan a un concurso musical organizado por la cadena Hilton en su Panama natal que ganan casi sin despeinarse. Obtienen como premio convertirse en la banda residente del Palace Hilton y a partir de ahí todo comienza a crecer. 
Actúan por casi toda América Central y América del sur y finalmente, en 1962, se establecen definitivamente en México. Fichan por la RCA y su popularidad es casi instantánea, sobre todo tras el megaéxito de su canción “El Robot” acompañados por la orquesta de Gustavo Pimentel (una simpática mezcla de twist, hully gully y do-wop, con arreglos a medio camino entre el Esquivel más moderado y efectos de sonido espaciales un poco a lo Tino Contreras más experimental) que incluso llega a servir como denominación al baile del momento. Se convierten en habituales de los programas de la TV mexicana y en solicitadísimas estrellas en los más selectos nightclubs de ciudad de México. Participan hasta en películas, junto a los muy populares también Rebeldes del Rock, como en “Neutrón y los asesinos del Karate” (Alfredo B. Crevenna, 1965) cuyo desopilante argumento gira en torno a Neutrón, superhéroe de la lucha libre, quién combate frente a una banda de robots asesinos cuyas extremidades son armas letales.
 
  Una de las últimas adquisiciones del Estudiodelsonidoesnob es este “El mundo se acabo”, acompañados por el Conjunto Beto Valtiera, del año 1967. Publicado en Musart, potente compañía mexicana que, aparte de editar folklore y a multitus de artistas locales, tenía en la época contrato exclusivo de distribución con, entre otras, Capitol (de hecho sería la compañía que publicaría los discos de los Beatles en México). 
 
  “El mundo se acabó” es una versión a partir de la canción interpretada por Pete Rodriguez  (“Oh, That’s nice / Ay, que bueno“) y compuesta por dos miembros de su banda;  el trompetista puertorriqueño Tony Pabón (autor, enter otras de “I like it like that”, “Pete’s boogaloo”, etecé) y por el maestro de los timbales Benny Bonilla. Es un bugalú supersónico, casi más inmediato que el sexo oral, de textos certeros y clarividentes.  Porque, a día de hoy, el mundo, tal y como lo conocimos, se acabó.

 

Y aquí la, digamos, versión original, en inglés nuyorican del Bronx. Oh, That’s nice.