GUY SKORNIK El Chansonnier psicodélico

Aunque debutase en solitario en 1967, contando tan solo diecinueve años, con un par de Eps muy curiosos en Chez Polydor bajo la dirección musical de Richard Bennett (y que pueden escuchar abajo del todo) Guy Skornik pronto pasaría a ser miembro, junto a François Wertheimer y William Sheller, del colectivo Popera Cosmic, con quienes publicaría en 1969 el cotizadísimo álbum Les Esclaves, una extrañísima obra pionera que mezclaba psicodelia, jazz y chanson con motivos hindúes (sitares, tablas y tambura), repleto de referencias lisérgicas y astrales que hoy parece el entrenamiento necesario a lo que estaba por llegar.

    Un año después irrumpe con un disco en solitario e inclasificable titulado Pour Pauwels. Envuelto por una estupenda portada asistimos a un disco río, mitad chanson mefistotélica, mitad psicodelia espiritual, inspirado en un personaje tan extraño como Louis Pauwels, quien aunque terminase sus días en Le Figaro como representante cultural de la derecha francesa, lanzando violentas invectivas contra las protestas estudiantiles de 1986, había comenzado siendo una especie de faro de la contracultura francesa en los años sesenta (incluso Gainsbourg lo citaría en la letra de su Initials B.B.), apologista e introductor en Francia de la obra del místico espiritualista, escritor ocultista y músico armenio George Ivánovitch Gurdjieff.  

  Su libro Le Matin des Magiciens, introduction au realisme fantastique (firmado a medias por Pauwels con Jacques Bergier y editado por Gallimard en 1962) sacudiría los cimientos de la cultura francesa más subterránea y sería la base de un movimiento contracultural que combinaba el interés por temas tan aparentemente distantes (y un tanto magufos si me lo permiten) como lo eran las sociedades secretas, las raíces ocultas del nazismo, la parapsicología, civilizaciones perdidas, la telepatía, el ocultismo y cualquier cosa que se les ocurriese para volver del revés la moral cartesiana de la burguesía francesa. No menos sorprendente y provocador sería Jacques Bergier, su mucho menos conocido co-autor. Casi un personaje fantástico, Bergier era ingeniero químico, alquimista y, claro, escritor a la vez que se declaraba espía. Personaje complejo, decía hablar catorce idiomas, estaba fascinado por las ciencias ocultas y la ciencia ficción y era firme creyente de los poderes omnipotentes de la mente junto a la existencia de los extraterrestres y de la influencia de estos en la aparición y extinción de diversas civilizaciones perdidas. Ademas era un apasionado de los comics de superheroes y decía que su falta de ego era debida a sus orígenes marcianos ¿Demasiadas drogas? Yo apostaría a que sí. Es más, en cantidades industriales.

  

   Entre 1961 y 1971 Pauwels y Bergier publicarían la revista bimensual Planète, desarrollando en ella temas ya incluidos en su Le Matin des Magiciens. Su lema sería Nada extraño no es ajeno y hasta su fusion con Actuel en 1968, sería la única revista francesa que trataría temas tales como el Hippismo, las comunas del amor, el Vudú, H.P. Lovecraft, la ciencia ficción, las drogas alucinógenas, las ciencias ocultas o Aleister Crowley, entre otros muchos. A la par que Planète, Pauwels, esta vez en solitario, editaría también Plexus, publicación hermana centrada en el erotismo, la liberación sexual y la contracultura en general y donde tendrían parte importante los dibujantes Topor y Tito Topin. 

Con estos mimbres resulta raro situar exactamente a Guy Skornik. Es cierto que durante los primeros años de la década de los setenta se publican en Francia una serie de discos de ambiciosa psicodelia progresiva, con temática más o menos extravagante. Unos más explícitamente experimentales (La mort D’Orion de Gérard Manset, L’enfant assassin des mouches de Jean Claude VannierHathor de Igor Wakévitch o Lux Aeterna de William Sheller) y otros decorados por un sustrato más pop -y exitoso- como Histoire de Melody Nelson de Gainsbourg o Polnareff’s de Michel Polnareff. 

Interesado desde joven por lo oculto y lo esotérico, explorador místico, psiconauta y talentoso músico, formado como pianista en el conservatorio de París, Skornik, acompañado por la orquesta de Ivan Jullien y con el apoyo del director de EMI/Pathé  Pierre Burgoin da a luz a Pour Pauwels. En aquella época EMI lo estaba rompiendo en Francia con los discos del joven Julien Clerc, estrella de la versión francesa del exitoso Hair y Bourgoin, que también era su manager, gustaba experimentar con jóvenes talentos más, digamos, arriesgados. Discos conceptuales, temáticos y cuanto más extraños mejor, grabados -loado sea- con los medios suficientes, tanto en tiempo como músicos; Semanas en un estudio, sin límites, con una orquesta, con cuerdas, vientos y metales, piano de cola, clavicordio y cualquier otro instrumento que les apeteciese. 

 Pasado el tiempo y con él las modas y las extravagancias consustanciales a la época, lo que permanece hoy, al menos en quién escribe esto, es su aire melancólico, extrañamente atónito, de una atormentada belleza más próxima a la chanson eléctrica que a los disparates propios de la juventud impresionable. Coros evocadores, desoladora belleza subterránea y el irrefrenable deseo de tener una voz, algo que logra en algunas ocasiones y que aún hoy extraña en alguien tan joven.

Ah, por cierto, casi se me olvidaba. Un par de ejemplos de los primeros pinitos de Guy Skornik de los que les hablaba más arriba. Escuchados ahora, algo ya se intuía, vaya que sí.

PLAYLIST. Seasons of our lives; The Winter String Psyche crew.

 

THE ANIMATED TROLL Whistling
EARTH ISLAND Seasons of our lives
WICHITA FALL Ornamental show
THE GARDEN OF EDEN Flower man
THE SUNDAE TRAIN Love affair of two happy people
DALTON AND MONTGOMERY All at once
THE FAMILY San Francisco waits
THE COLLAGE My mind at ease
THE GLASS FAMILY House of glass
THE GRASSROOTS House of stone
MYSTIC ASTROLOGIC CRISTAL BAND Krystalize
THE ENCHANTED FOREST The word is love
THE BEAU BRUMMELS The painter of women
SUMMERHILL Follow us
THE PEPPERMINT RAINBOW I’ll be there
THE ANSWER I’ll be in
NGC Goin’ home
JAIM Your loving voice
MORTIMER Mortimer’s theme
GALE GARNETT’S GENTLE REIGN You could have been anymore

MICHAELANGELO This bird (has flown)

J.K.&CO. Fly/Christine/Magical fingers of minerva. (French London ep)

A principios de 1968, bajo la influencia de los Beatles, un cantante y guitarrista de quince años viaja de Las Vegas a Vancouver acompañando a su madre, Mary Kaye, una de las mas populares guitarristas interpretes de Lounge Music. De origen hawaiano -jura descender de su realeza- es conocida como Mary Fender Stratocaster. Además en su familia ya existen antecedentes, su tío es el famoso Johnny Ukelele. El muchacho lleva la música en la sangre. Se dice que a los nueve años ya toca el Ukelele y comienza a escribir canciones. Ha crecido rodeado de guitarras eléctricas y amplificadores. Además ha sido espectador de primera mano:

Jay Kaye solo tenia quince años cuando decidió grabar Suddenly One Summer(White Whale, 1968, reeditado por Beat Rocket / Sundazeden 2001) ¡Quince años! Pero comencemos desde el principio:

Una vez en Vancouver, mientras que se posponen las sesiones de su madre, Jay conoce al productor Robert Spurgin y congenian de inmediato. El muchacho le cuenta que escribe canciones e interpreta un par de ellas. El productor queda maravillado. Spurgin ya tiene cierto bagaje musical (Ha producido singles para The Painted ShipThe One Way Street) y le presenta a Robert S.W. Buckley, una joven prodigio, escritor de canciones y multi instrumentista, miembro de un grupo, Spring, con el que esta empezando a trabajar. Deciden que será quien le escriba los arreglos a las canciones, poco mas que embastadas.

… Mi padre y mi tío fueron a una fiesta que dio Brian Epstein y los Beatles. Trajo su primer single casi un año antes de publicarse en los USA. a partir de entonces ya nada fue igual. Solíamos pelarnos las clases, fumar hierba y escuchar a los Beatles sin parar…

Comienzan con la majestuosa Fly. Todo en ella es como tocar el cielo: Comienza con un piano grabado al revés y un sutil in crescendo a modo de intro. Buckley lo escribiría y luego transcribió sus notas desde el final al principio. Una vez hecho, tocó la partitura tal cual, al revés: La pasamos a una cinta, la escuchamos y sonaba de muerte, decadente, arcana, casi psicodelia religiosa

Se ayudan, como músicos de sesión, de los miembros de Mother Tucker’s Yellow Duck, (Charlie Faulkner al bajo, Don McDougalRoger Laws a las guitarras y Hugh Lockhead en la batería) una joven banda de Vancouver que Spurgin está produciendo. La idea, así como quien no quiere la cosa, es, según Jay Kaye … La representación musical de la vida de un hombre desde el momento del nacimiento hasta su muerte …  quince añitos, recuerden.

Entre influencias claramente psicodélicas, un consistente aprendizaje instrumental, la ingesta e influencia del LSD y una querencia por lo místico se gesta una maravilla que todavía no se tiene titulo: …tomaba ácidos principalmente para relacionarme con Dios, con un ente omnímodo si prefieres llamarlo así. Fue lo primero que el acido me enseñó, que la vida y la muerte es una transición. Iluminación, ese era el objetivo, estar cerca de la esencia…

El disco es propulsado por el talento de unas melodías dulces y extráñamente alambicadas y que sin embargo fluyen naturales, exactas. Resulta ser un frágil y sutil ejercicio de pop psicodélico con multitud de caminos abiertos aunque no siempre del todo recorridos. El disco comenzaba y terminaba con Break of Dawn. Al terminar su última canción, Dead, sonaba de nuevo la breve coda. Es una epopeya aparentemente naive, idealista, imaginada. Y la verdad es que suena tan probablemente real como improbablemente vivida. Así, surcando entre un mar de galimatías que esquivaba con sorprendente pericia la tendencia a lo rijoso, Jay mezclaba, partiendo de un cancionero esencialmente pop, reencarnación, experiencias extrasensoriales y psicodelia, de una manera un tanto espectral que encajaba como un guante. Sutiles efectos de estudio (entreverados de algún estratégico sitar y de arreglos de flauta) en medio de efluvios de influencia oriental y gotas pre-progresivas que daban lugar a un ejercicio luminoso de perfecta psicodelia Soft, más planeadora -y por tanto enigmática- que exhibicionista. Del mismo modo se atrevía a flirtear con los Left Banke de Too o con los Love más refulgentes que con el toque melancólico del A Midsummer Daydream de Mark Eric o el aire onírico, casi mitológico, de los trabajos de Curt Boettcher para MilleniumSagittarius. Un disco que hoy, escuchado desde la distancia y perspectiva que otorga el tiempo, sorprende y maravilla. Y lo hace tanto por la concisa y elegante manera en que está ejecutado como por lo ambicioso del tema, abordado por un imberbe adolescente. Un compendio de canciones redondas, timing preciso y fluir natural.

Con el disco grabado, viajan a L.A. para moverlo. Capitol parece bastante interesada, pero exige regrabarlo por completo. Se niegan. Finalmente recalan en White Whale. A su presidente, Ted Felgin, le encanta el disco. Decide bautizarlo como Suddenly One Summer. Para la portada del disco, un notable ejercicio de técnica collage, eligen motivos que combinan el arte nativo con imágenes de la naturaleza. En su parte superior izquierda puede verse a Jay, delante de la cascada de Tahquitz Canyon, enfundado en un Kaftan con bordados en su pecho. Esa imagen será la utilizada para la rarísima (e inexplicable) edición francesa de un ep que lleva tres de las mejores canciones del disco. Sus brazos parecen querer abrazarnos mientras la cascada parece más bien un halo de luz sobrenatural. Los tipos de letra, tanto el de la canción principal (Fly) como el del nombre del grupo combinan el rojo carmesí con el naranja fuerte, mediante formas onduladas y sinuosas y con la imagen de la ballena (el hermoso logotipo del sello, White Whale) impreso sobre la primera letraEn la cara B, otras dos de las joyas del Lp; Christine, lo más cercano a la perfección compuesto en la época, con su alucinante break de batería inicial, y The Magical Fingers of Minerva, un homenaje a la diosa romana de la sabiduría, cosido por un sitar y de aire lisérgicamente religioso. El ep, encontrado en el rastro de Porte de Vanves hace muchos años y del que adjunto fotografía, seria publicado por la London francesa en 1968.

Con el disco próximo a editarse Jay necesita reunir una banda para tocarlo en directo. Recluta a su primo John Kaye (bajo) y a Rick Dean a la batería. White Whale empieza fuerte con la promoción. Gran parte del centro de L.A. esta empapelado con carteles anunciando su publicación pero Jay decide encerrarse y adquirir un nivel excelso como guitarrista:

En tres meses el hype se desvaneció. Ayudo que desapareciésemos casi tres meses. Nos encerramos en una casa en El Valle de San Fernando de casi dos hectáreas. Teníamos una gran sala de ensayos en su parte trasera y todo el equipo y los ácidos necesarios. Había alguien que tenia poderes legales ante la compañía, no sé quién, para disponer de todo el presupuesto. Nosotros jamás vimos un duro, tan solo el equipo musical.

Suddenly One Summer empieza a tener cierta repercusión en las emisoras de Radio de L.A. Finalmente White Whale decide sacar un sencillo que empuje sus ventas. No se a qué cerebro se le ocurre que el single sea Break of Dawn, la coda que sirve de prologo a Fly y cuya duración no llega al minuto. Obviamente pasa totalmente desapercibido. Ante la falta de respuesta comercial, el sello se desentiende del disco. El trio (Jay, John y Rick) deciden quedarse en California. Aunque su música se fortalece con las armonías vocales añadidas de John, la ingesta habitual de acido y su inmersión casi total en el ambiente hippie hacen que sean ya otros. Se convierten, influidos por Cream y la Jimi Hendrix Experience, en un vigoroso Power Trio y al ser menores de edad no pueden actuar en el circuito de Salas y Night Clubs, únicamente en centros juveniles.

Zaheridos por el infortunio, su historia todavía tendría mas rocambolescas vicisitudes. Al año siguiente, a rebufo del éxito the In The Year 2525 de Zager & Evans, White Whale publica The Early Writings of Zager & Evans. Como no tienen derechos del repertorio del duo suficientes, incluyen como cara B de este disco, ¡la cara A integra del disco de J.K. & Co! , ¡Sin acreditar, únicamente como acreditado como Others.

Hace ya unos años, de vacaciones en Mallorca, muy cerca de la catedral, me encontré a un tipo enjuto y cascado entonando canciones que me resultaban extrañamente familiares. Me quedé escuchándole y entre canción y canción nos entretenía a la escasa audiencia con un speech en el que bromeaba acerca de que aún podía volar mientras pasaba la gorra. Reí, tomándolo por loco, y tras un rato escuchándolo, me marché. Cuando ya me había alejado unas decenas de metros le escuché tararear … If you want to fly…

 Me dio un escalofrío. Me giré, recordando de repente, pero ya no estaba, no había nadie. Pensé que me había equivocado de lugar, que lo había soñado. Al par de minutos vi un sombra reflejada en el suelo y mire hacia arriba. El sol acabó cegándome mientras sonaba Nobody.