QUIRBY. Banda Sonora Original

 

QUIRBY Banda Sonora original

JOSÉ LUIS BARCELONA Ven,ven (Bang, bang)
INCREDIBLE BONGO BAND In a gadda da vida
TONY ESCUDERO Kung fu fighting
TRIGAL Gol
ORQUESTA MARIO SELLÉS L.S.D.
LOS PEKENIKES Musical 2000
PEDRO Y ANA  Electric Prunes in the Marlboro fair
NINO BRAVO Volver a empezar
DUKE OF BURLINGTON Viva Tirado (Touch of evil mix)
MIKE KENNEDY Bring a little lovin’
JOHN RYDGREN Hippie version of the 23rd Psalm
YAMASUKI Yama yama
THE SAMURAIS Temple of gold
JOE KI und die PTGS Mao
THE HEADCOATES Comanche
PALITO ORTEGA Hola
LOS ROLLER Touch me
LOS WONDERFUL Busco un corazón
PEDRO GONZÁLEZ El Samurai
GRUPO UNO ¿Dónde está esa mujer que yo amé?

TARA Somebody

 Tras la cancelación sine die de “The Hateful eight”, película de la que ya estaba redactado el guión definitivo, hallándose de hecho en proceso de localización y pre-producción y que contaba ya con Michael Madsen y Bruce Dern como pareja protagonista, parece ser que Q.T. ha decidido retomar un antiguo proyecto. Durante mucho tiempo se ha hablado de una tercera parte de la saga “Kill Bill” y finalmente lo que se rodará a partir de este verano no será tal sino su precuela. 
 
  Titulado “Quirby”, el proyecto cuenta ya con un reparto prácticamente cerrado (Uma Thurman, Stacy Keach, Idris Elba, William H. Macy, Lindsay Lohan más un par de actores por confirmar) y una ausencia notable entre sus habituales, el inmenso Christoph Waltz, quién se halla involucrado en el nuevo proyecto de Spielberg.
 
 Producida una vez más por Band apart en asociación con una nueva compañía (Sicalipsis/Sheik /Patilla Entertainment) y escrita como es norma por él, “Quirby” es, según palabras del propio Tarantino, “el cierre del círculo perfecto para la historia de Beatrix Kiddo. Siguiendo con sus declaraciones confiesa que ha encontrado al sustituto ideal para el papel central, el personaje sobre el que gravita la película; Gregorio Sánchez Fernández, mundialmente conocido como Chiquito de la Calzada, “An absolutely unbelieveble, amazing, gifted spanish star”
 
  Ante las preguntas por parte de los periodistas de por qué no la ha titulado “Kill Bill Vol.3” el director ha reconocido que aunque esa era su intención inicial, tras los dos primeros días de lectura conjunta del guión por parte del elenco y de la estrella española, la pronunciación de éste (“He couldn’t spell Kill Bill, he pronounced Kir’bi everytime”) le pareció tan interesante que le motivó a cambiar parte del texto, algo que nunca había hecho. También ha confesado que aunque estuvo apunto de rebautizarla como “Comoorl” (“But i declined, i didn’t like the audience thought Japan was the scenario again. The “Quirby” scenario is all about Chiquito main role, and, with no doubt, that is the south coast of Spain and Seville”) finalmente decidió llamarla “Quirby” tanto por ser prodigiosa la dicción y los gestos adustos de Gregorio cada vez que lo pronunciaba como por darse cuenta, a medida que avanzaba la lectura del script, que en torno a él y sus infiernos tenía que girar esta precuela. 
 
 El estreno de “Quirby” está anunciado para la primavera de 2015. Un borrador de su banda sonora, ésta que tenemos el placer de ofrecerles, ya circula por ahí. Y la verdad es que es que Q.T. nos ha vuelto a sorprender. Desde su canción principal (una versión en castellano del “Bang Bang” a cargo de locutor televisivo José Luis Barcelona, titulado “Ven, ven”) hasta la canción que cierra con los créditos (“Somebody” por la gallega Tara) el track list es, cuanto menos, sorprendente; Yamasuki, The Samurais y Joe Ki & the PTSG cubren la parte exótica de una banda sonora con un par de canciones de origen argentino debido al maravilloso personaje que encarna William H. Macy (Grupo Uno, Palito Ortega, Los Wonderful), por supuesto España (Los Roller versioneando a los Doors, Pedro González con su “El Samurai”, Mike Kennedy, Pedro y Ana, Nino Bravo, Tony Escudero, etecé) y la canción que sirve de presentación ante el público de Quirby, o lo que es lo mismo, Chiquito; “Gol” de Trigal, psych fuzz rumba cañón.
 
 
P.D. Si alguien se toma esto por lo que no es poco puedo hacer yo. Disfruten (si pueden).
 
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"THE MUSIC MAN VS. WOMEN FROM OUTER MIND". Ted V. Mikels, 1969

 

 

De la serie “Peliculas que nunca lo fueron”.

 

Dirigida por Ted V. Mikels
Escrita por Ted V. Miles y Wayne Rogers

Intérpretes; Valerie Leon, Tura Satana, Wayne Rogers, Caroline Munro, Joëlle Coeur, Viktor Izay, Vincent Barbu, Lynette Lanz y John Carradine

Arnie Lyman (Wayne Rogers) recibe la temida carta de las fuerzas armadas con la notificación o el draft para incorporarse a filas. Acaba de suceder la ofensiva del Tet y ya es público y notorio que el Vietcong  les está dando para el pelo a los americanos. Varios de sus amigos ya han desaparecido en el frente y Arnie no está dispuesto a ser  también él carne de cañón. Aconsejado por un conocido acude a un motel donde tiene su base Fanny Tit (Tura Santana), una chicana santera que elabora un brebaje que te sume temporalmente en estado catatónico y provoca el tan deseado veredicto “no apto”. Después un par de meses de vacaciones en un sanatorio y la licencia definitiva. No obstante Fanny  le advierte lo escrupuloso de la dosis, los plazos para su ingesta (la mañana misma de la revisión previa al reclutamiento) y le comunica que su efecto es limitado e inocuo bien administrado, aunque puede llegar a ser muy peligroso si no se toma con la debida precaución. Finalmente le hace saber que son las dos últimas dosis de las que dispone (justo las que necesita, una para el día del draft y otra para la revisión posterior en el hospital) y vuelve a hacerle incapié en lo peligroso de sus efectos en caso de no seguir sus indicaciones.

  Una vez adquirido, de vuelta a casa, tanto él como sus acompañantes se ven envueltos en un incidente con una banda de moteras comandada por la voluptuosa  Pussy Crab (Valerie Leon). Asustado, esconde la cápsula en su paladar y mientras intenta escabullirse de la refriega la ingiere por error. Las consecuencias serán infinitamente peores de las que le habían advertido…

GIANNI MARCHETTI. "El magnífico Tony Carrera"

“¿Qué haría usted con Tony Carrera? Ese hombre de rostro nuevo y atractivo, habilidoso, merece que se haga algo con él”

“El magnífico Tony Carrera”  (1968) fue una más de las coproducciones europeas en la cual tuvo – y no me pregunten por qué, aún no lo sé-  la fortuna de verse envuelto el catalán José Antonio de la Loma. Director de tan proverbial impericia como estajanovista empeño había comenzado muy pronto -aunque visto lo visto con escaso provecho- en el mundo del cine. Muy joven, a principio de los años cincuenta, había entrado a trabajar a sueldo para la productora de uno de los titanes del exploito hispano, el ínclito Ignacio F. Iquino, para pocos años después pasar a formar parte de la productora Laurus films, propiedad del actor Conrado SanMartín

 

 
 Tampoco sé muy bien como -casualidad, constancia, fortuna, empeño- comienza a desarrollar una carrera abracadabrante que culminaría arrimado a la plétora del cine quinqui; “Perros callejeros” (un bombazo en nuestro país, efectista retablo del quinquerío patrio en pleno apogeo del caballo, los palos a gasolineras, a todo lo que fuese susceptible de financiar el vicio en realidad, al sexo chungo y a la exclusión social) y sus diversas secuelas derivadas de ese éxito (“Perros callejeros II”, “Los últimos golpes de el Torete”, “Yo el Vaquilla”) sustentadas a su vez en la arrolladora personalidad -chispeante, callejera y de bizarra estética- de sus actores amateurs, verdaderos gladiadores del extrarradio.
 
 Antes de llegar a ése su clímax comercial multitud de despropósitos son perpetrados sin ninguna piedad. “Misión en Ginebra, “Metralleta Stein”o ésta “El magnífico Tony Carrera” sean acaso los más populares. Descosidos intentos, un tanto amorfos, empeñados en ofrecer episodios cosmopolítas de intriga internacional donde cupiese la acción, algunos muslos femeninos y presunta modernidad. Naderias a las que acaso les redimiese un tanto su falta de pretensiones y una acerada ilusión. 
Persistiría con fruición en su empeño de sepultar bajo toneladas de mugre la definición de cineasta, no se crean (recuerden que ya apelamos a esa virtud suya parrafos más arriba) bien fuese recreando revisiones oportunistas de los éxitos del momento como “Grease” en “Nunca en horas de clase” o desvergonzados intentos de capitalizar la zozobra del momento en “Goma-2” . Cosa, por otra parte, que consigue que se le llegue a tomar cierto cariño y que no haría otra cosa que cimentar una trayectoria de no te menees. Un fenómeno en lo suyo, no crean.
 
Pero volvamos a su etapa media. Dedicado ya casi exclusivamente como artesano torcido de coproducciones européas  aprovechó -o más probablemente le impusieron, loado sea el cielo- bandas sonoras elaboradas por cualquiera de los titanes que por Italia pululaban. En concreto, para la susodicha “El magnífico Tony Carrera” tuvo la fortuna de tanto de contar con la partitura de Gianni Marchetti  como de involucrar -o embaucar, no sé- a unos voluntariosos maños de corta pero ilusionada carrera -la productora Moncayo films– a la hora del asunto de los dineros que correspondían al accionariado hispano. No, no estoy de broma, es absolutamente cierto. 

Rodada en Amsterdam y con un elenco psicotrónico (Thomas Hunter, Gila Von Weiterhausen y Fernando Sancho) la sinopsis de la película, sucintamente, gira en torno a un ladrón semirretirado, próximo a contraer matrimonio, que es obligado a ejecutar un último trabajo; debe robar un misterioso maletín que se encuentra en una fortaleza custodiada por el ejército. Espléndidamente fotografiada, de manera vivaz y moderna, por el aragonés Victor Monreal, prematuramente fallecido en un desgraciado accidente de tráfico.

 

Pero musicalmente fue otra cosa, vaya si lo fue. Decía que la partitura fue compuesta por el maestro Marchetti y es en mi opinión lo mejor, de largo, de todo el proyecto. Algo, por otra parte, que dicho así parece desmerecer la labor de Don Gianni  y que no es en absoluto así, muy al contrario. 

  En nuestro país sólo tendríamos ocasión de obtener la versión (muy) abreviada en formato Ep, con una estupenda, hermosísima portada, publicado por el sello Emi y que contendría únicamente cuatro fragmentos de la partitura completa. Acompañado por el coro 4+4 de Nora Orlandi dicha música tiene todo lo que la película no tanto nos hurta como no alcanza a conseguir; Lirismo, intriga, elegancia, viveza y placer. Desde los coros de la citada Nora Orlandi (de quién recomiendo, encarecidamente, los incluidos en otra banda sonora formidable, “Lo strano vizio de la Signora Ward” o “La perversa señora Ward” con una impresionante Edwige Fenech) a las musicas y panoplia de instrumentación que la componen; Sitares, bongos, cuerdas, clavicordios, pedales fuzz, guitarras acústicas, etcétera. Músicas que retratan perfectamente cada uno de los ambientes cinemátográficos (labor para la que fuerno encargados) pero que funcionan perfectamente por si mismas. Capaces de transportanos a cualquier lugar que imaginemos y que casi recomiendo escuchar per se sin remitirse a las imagenes. Me repito tanto y tantas veces que lo haré una vez más; Generalmente las partituras de dichas películas superaban por mucho las imagenes que ilustraban, siendo quizas este caso en particular uno de los más evidentes. Es cierto que en ocasiones saltaba la sorpresa, pero lo que es seguro es que las músicas, sus músicas, nunca nos dejaban en la estacada. La finesse.
 
Aunque bien mirado ahora, con sumo detenimiento y la menor subjetividad posible, tan sólo por haber dado lugar a las circunstancias pertinentes para que dicha música fuese creada y tuviese lugar, hay que agredecerle al pobre hombre su funesto tour de force, su empeño en ser uno de los irreductibles, aunque fuese éso lo más distante de la pretensión original. Disfruten, si gustan, de esee caos desordenado, de ese colapso artístico que tiene a bien perpetrar y disfruten también – y sé que sin duda gustarán- de las estupendas musicas que lo ilustran.