Siete joyas ocultas en las películas españolas

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Podrían ser más, sin duda, pero en aras de no cansarles más de lo conveniente -y ya de paso guardando balas en la recámara para futuros posts- enlazo aquí siete pequeñas joyas musicales, ocultas en las bobinas de películas muy menores, que considero merecerían una adecuada edición discográfica.

¡Cómo está el servicio!” (Mariano Ozores, 1968)
Boris y Los Shakers “Spirits”

Los Shakers fueron el grupo mod español de los sesenta por excelencia. Modernos, con la imagen adecuada, el pertinente background y de tan escasa como importante obra. Para qué más. Con solo dos Eps oficiales publicados, y alguna colaboración como banda en  en otros de Lorella y o una niña Ana Belen, su memoria se agranda con el paso del tiempo. Hijos del director de cine José Luis Sáenz de Heredia, los hermanos Ricardo y José Luis, junto a su primo Fernando el Chino” y Paco Ruiz y Vicente Martinez se unen en esta performance  titulada Spirits a Boris Benzo, todo un personaje. Ex Buitres y Ex Continentales, (y más tarde propietario del sello Benzo, con una extraña carrera en solitario) es este  “Spirits” -insisto, jamas publicado- uno de los números más flipantes de action painting que recuerde, puro desfase narcótico. Incluida en la película de Mariano ozores “¡Cómó está el servicio!”, desgraciadamente no podemos escucharla de otra manera que con las voces de Gracita Morales y Pepe Sacristán sobre ella.

 

“En un mundo diferente” (Pedro Olea, 1970)
Juan y Junior “Say you’ll gonna give me nothing but love”

Una de las películas malditas de la cinematografía española. Rodada para mayor gloria de un dúo ya en desbandada antes de su estreno, con solo una semana de duración en su exhibición en los cines y tan odiada y vilipendiada por su director como olvidada por la pareja. “En un mundo diferente”, una extraña mezcla, tan inofensiva como tierna, de ciencia ficción y morriña bucólica, dos extraterrestres con la apariencia de Juan y Junior son enviados a la tierra para suplantarlos, aprovecharse de su fama e iniciar una futura colonización extraterrestre. Vista hace nada la película no atisbo de dónde procede tamaña agresividad hacia ella por parte de su director y del innombrable. En cualquier caso, lo dicho, nunca más se supo de ella.

En teoría vehículo publicitario de los ex Brincos, junto a una serie de canciones ya editadas por Juan y Junior, (“Tus ojos”, “Tiempo de amor”, “Anduriña” y “Todo lo que el viento se llevó”), iban también incluidas dos joyas inéditas. “Another world”, puro Uk swinging London, muy capaz de mirar a los ojos a cualquier producción europea del momento y de la que circula una actuación en playback en el programa “Galas del sábado” y esta “Say you’ll gonna give me nothing but love”. Un cañonazo freakbeat que suena con los títulos de crédito iniciales (Algún alma caritativa que desvele quién fue el titán que los realizó, se lo ruego), deudores un tanto del pop art y la ilustración publicitaria como, sobre todo, del trabajo de Guy Pellaert en Pravda. Joyaza.

“Último deseo” (Leon Klimovsky, 1976)
Música de Miguel Asins Arbó.

Un grupo de acaudalados hombres de negocios, potentados y militares de alta graduación se reúne para pasar un fin de semana en un burdel de lujo, sito en los sótanos de una mansión campestre. Un repoker de suripantas, encabezadas por esas diosas que responden al nombre de Nadiuska y Teresa Gimpera, serán las encargadas de satisfacer y dar rienda suelta a todo el repertorio de depravaciones que sus mentes puedan imaginar.  Mientras tanto, en el exterior se esta produciendo una catástrofe nuclear que deja a todo quisqui ciego y desfigurado, convertido en los monstruos en que ellos se han disfrazado. Un apocalipsis al que ellos -y ellas- son completamente ajenos.

Película financiada por unos productores americanos y rodada en inglés para su posterior distribución en los USA. “Último deseo” tiene una novela tras ella. Los americanos envían al futuro director de “Viernes 13”, Sean S. Cunningham, como delegado o emisario. Este se pondrá en contacto con el productor español José Luis Ranedo, quien a su vez le ofrecerá un guión escrito por Joaquím Jordá, Gabriel Burgos y Vicente Aranda, con la idea inicial de que sea este último quién la dirija. Finalmente se encargará de ello el melifluo Leon Klimovsky por motivos largos de explicar aquí.

La película, una chapucera mezcla de “Saló o los 120 días de Sodoma” y “El día de los trífidos” con una gimcana sicalíptica, bebe claramente de las en la época tan en boga películas de temática apocalíptica o post-nuclear.

Pero lo que aquí importa es su música. O al menos esta parte que les enlazo en el vídeo. Musica compuesta por el Maestro Miguel Asins Arbó, desgraciadamente nunca editada en formato 7″ o Lp. Sonidos de Librería y groove, instrumentales libérrimos trufados de órgano hammond y licks de guitarra con pedal wah wah mientras una serie de orgiásticos coros femeninos jadeantes le otorgan un status que navega entre la adictivo y lo atónito. Tremendo.

 

“El asesino de muñecas”Michael Skaife a.k.a.Miguel Madrid,1976)
Grupo Amores.

Palabras mayores. Serie B gozosísima, turbia, malrollera y con tan innumerables e ingeniosas ideas como ortopédicas resoluciones. Transexualidad, complejo de Edipo, homosexualidad enfermiza y no asumida, fetichismo y psicopatía severa recorren una película que, siendo fallida, nos permite imaginar en que podría haberse convertido caso de haberse pensado un poco mejor. La banda sonora propiamente dicha corre a cargo de Alfonso Santisteban y sí que se puede conseguir en formato Lp. En realidad no por haber sido compuesta ex profeso, porque no lo fue, sino por haber sido contratados los servicios del sello italiano de Librería, CAM, para el que Santisteban grabaría varios discos y de uno de los cuales se tomarían un par de canciones que recuerde.

Pero de lo que, ¡ay!, desafortunadamente no quedó registro fonográfico fue de esta despendolada e hipnótica gimcana nocturna a cargo del Grupo Amores y que no me resisto a enlazar. Vean, escuchen, y ya me dirán. Mundo atónito, pop y secantes a go-go.

“… Siento que tienes corazón por el compás de tu latir,
es el mecanismo del reloj del interior de tu armazón.
Al hacer tu cuerpo de papel, en el troquel de mi taller,
por no tener barro ni cincel, es de cartón todo tu ser.

Tu mirada azul es de cristal, pero al temblar tu parpadear
me siento arrastrado por tu piel y adónde voy yo no lo sé

Aunque me emborrache con tu ser, vuelvo a empezar a recordar
que nunca sabrás lo que es amor, lo que es besar, lo que es llorar

Tu sonreir es de cartón, es de cartón tu corazón
aunque seas muñeca de cartón eres mi luz, eres mi amor…”

 

 

“Hamelin” (Luis María Delgado, 1967)
Los Botines “No me importan tus miradas”

Traslación al género musical del clásico cuento “El Flautista de Hamelin”. Película bastante olvidable de no ser por sus números musicales a cargo de Miguel Rios del que si habria un ep publicado por Sonoplay.

Peeero, sigamos con lo inédito, unos jovencísimos Los Botines (el grupo en el que estaría Camilo Sesto tras los Dayson , sustituyendo a Manolo Pelayojusto antes de emprender carrera en solitario) nos regalan una debilidad personal, una deslumbrabte joya de garage beat titulada “No me importan las miradas”. Interpretada en la plaza de la villa, una acorrala castellana, vestidos con sus ropajes de época, casi un trasunto de Paul Revere & The Raiders, es imposible no caer atrapado. Denle al play, a ver que les parece.

 

Climax a.k.a. Amenaza en las aulas” (Francisco Lara Polop, 1977)
Vainica Doble “Feel so sad”

En pleno apogeo del destape, con la transición abriendo puertas anquilosadas y mostrando, sin orden ni concierto -ni mucho menos discurso- una serie de atropelladas carencias, “Climax” (o “Amenaza en las aulas”) fue uno más de los abundantes exploitation que mezclaban sexo, drogas y presunta modernidad. Al menos, el carecer de discurso hace hoy más soportable este tipo de películas de aquellas otras que pretendían ser educativas.

En cualquier caso sensacionalismo a destajo. En este caso corrupción de menores (con Silvia Tortosa como maitresse), malévolas lolitas de perfil ingenuo (Annie Belle) y fantasiosas conexiones políticas junto a la habitual serie de inveterados complejos manando caudalosamente. Nada nuevo bajo el sol

Eso sí, en una de sus escenas, esta joyita oculta. Una voz que nos es familiar, queridísima, aunque aquí cantando en inglés. Sí, Gloria Van Aerssen, Vainica Doble… i feel so scared, i feel so tired… en plena iniciación.

A 45 revoluciones por minuto” (Pedro Lazaga, 1969)
Waldo de Los Rios “Títulos de crédito”

Go-go beat, ramalazos souleros y una presentación fastuosa para los títulos de créditos de la película de Pedro Lazaga “A 45 revoluciones por minuto”, a más gloria de Juan Pardo y la hoy olvidada Ivana, con la presentación en pantalla de Los Angeles y Formula V. Instrumental compuesto por Waldo de los Rios, delicioso, de tan sorprendente modernidad visual como vigoroso punch musical.

 

 

 

Enormes agradecimientos a Lesbiana Canibal, quién quiera que sea. Que el destino colme de huríes y/o bigardos, a su elección y discrección, por ese canal de youtube que no tiene precio. Gracias también al ilustrísimo caballero Don Juan Noguerol (a.k.a.Choffdiscotheque) arqueólogo de tan exquisito gusto como preclara sagacidad.