BOSSANOVA à al française

 

 

 Minutos musicales veraniegos. Bossanova a la francesa.

Tout bas, tout bas, approche-toi et a l’oreille je te dire tout bas toutes les folies …

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VACACIONES Spanish Bossa

Spanish Bossa cover

 

 

Diapositiva1

 

 

Verano. Agosto. Vacaciones. Asueto reparador, inocente -o no- molicie. Tiempo perdido, el mejor tiempo de todos, el mejor gastado. Y como banda sonora de ese instante dos destartalados volúmenes de Bossa a la española. Con alguna pequeña trampa, les concedo, pero siempre intentando ceñirme a la lengua del imperio. Nada especialmente raro, aunque sí, permítanme señalarlo, insólito. Veamos…

 Alfonso Santisteban por partida doble. Cantando, mal, pero al menos cariñosamente, en su disco “Bossa’68” para Marfer y con su Nueva Banda (Iturralde, Pepe Sanchez, Martín Carretero… casi ná) mezclando bossa, spaghetti western y rumba en “Brincadeira”. Diversas orquestas, a cual más reparadora: José Solá y su bossa Lujonesca en “Bahía de Palma”, Augusto Algueró rememorando tiempos que ya nunca serán con “Amor en un Yate” (de cuando estos eran aspiración y elegancia y no constatación de la garrulez más derrochadora, del gañanismo más irritante) o Fernando Orteu y sus delicias instrumentales… Más. Agustín Pereyra avant-Candeias con dos delicatessen –“Niña no divagues” y “Tema Martin”- de evocador recuerdo e inolvidable scat cortesía de Helena Uriburu. Orquestas ambulantesConjunto Nueva Onda, Grupo Elipse, Nelo Costa, Alcy Agüero– refinándose con un tres piezas con pajarita.

 Sigo. Cantantes femeninas tocando el cielo. Paula y su formidable, enorme “Mi habitación”, con sicalíptica letra, atiendan, atiendan. La catalana Gloria haciendo a Morricone con clase y elegancia. Una jovencita Mónica combinando -y saliendo airosa del brete-  Bossa con Space Music gracias a la pluma de Adolfo Waitzman. Lita Torello navegando en la Tristeza, Sabrina y su adictiva “No hagas caso” o la valenciano-cubana Gina Baró haciendo suya con garbo y torería  “Samba de una nota so”. También, conviene apreciarlo en su justa medida, variado surtido colonial con Elsa Baeza (belleza inolvidable de muñeca de porcelana), con Maysa Matarazzo castellanizando “Reza”, con Aldemaro Romero y sus chicas en “De repente” o con Mara Lasso cantando un instrumental de Santisteban. E, incluso, francesas en castellano, bien producidas por Janko Nilovic como la sugerente Chiquita y su “Quiero alunizar junto a ti” o Nena Catherine pareja de Tony Sánchez de Los Bravos, con esa delicia que atiende por “Trepa que te trepa”.

¿Y los caballeros?. Los caballeros hacían lo que les dejaban. Siendo sinceros, de todo, sin vergüenza ninguna. Tanto si hablamos de primeros espadas como Bruno Lomas y  su “Nuestro momento”, de Raphael con “El Golfo” o de Manolo Otero basileñizando a Serrat , como de secundarios de lujo. Secundarios que tirarán de clásicos sin complejos: Joaquín Romero con “La Chica de Ipanema”, Antonio Prieto y “Chove Chuva” o Luis Gardey y esa frusleria titulada “Rendevú”.

 También hay lugar para episodios de extravagante grandeza: Jimmy Neville -hijo de Don Edgar– aliado con Jaime Pérez, poniendo letra a su “Stress” (originalmente, como seguro sabrán, pieza instrumental para la película de Carlos Saura) y sumándole una segunda muesca, la arrebatadora “Tu mundo y el mío” o Antonio González “El pescaílla” reinventando -literalmente- a la chica de Ipanema.

¿Y los grupos juveniles? dirán ustedes -bueno, no tan juveniles, de hecho algunos parecían, eran, señores mayores- ¿Cómo les fue éso llamado Bossanova?. Pues tan bien -o tan mal- como con otros estilos. En estos dos volúmenes incluyo episodios a cargo de Los Unísonos, Los Millonarios, Los Rocking Boys (formidable su revisión del “Llevame a la Luna”, etérea, ligera, acogedora), ¡¡Nuestro pequeño mundo!!, Tinglado 13, Los Tricolores, ¡¡Los 3 de Castilla!!, Latin Combo, Sammy y los Leivas… todos ellos aparecen en este doble desatino.

Descuiden, ya no les canso más. Podría haberlo hecho, en vez de doblemente, por triplicado o cuadruplicado. Ahora mismo me saldrían dos volúmenes más. Pero no teman, mi crueldad tiene un límite. Dejémoslo así y ya veremos más adelante.

 Buen verano a todos.

ELEFANTES ROSAS Una biografía (Ediciones Polares, 2015)

 

En esta bitácora se ha hablado largo y tendido de Serge Gainsbourg. Otra cosa será que se haya hecho apropiadamente, con la perspectiva adecuada y en su justa mesura. No es tarea mía el juzgarlo, quedaría feo.

 Se cumplen, me dicen, veinticinco años de la muerte de Serge Gainsbourg y caigo ahora justo en tan magna efeméride. Soy así de despistado. La verdad es que uno piensa que el aniversario de una muerte no debería de ser, en todo caso, nada más que la celebración de una obra. Y si ésta se ha leído, visto o -en el caso que nos atañe- escuchado detenidamente, mucho mejor. De cualquier forma, si sirve para poner en valor la obra del finado, aunque sea a posteriori, lo doy por bueno. Siempre se está a tiempo de llegar si se quiere realmente.

Dejemos para los especialistas la inmersión en los recovecos de su vida, en el relato de las incoherencias inherentes a la condición humana y las referencias a las bajezas que todos, en mayor o menor medida, cometemos. Y éso si hay suerte. Si aceptan un humilde consejo, huyan tanto del amarillismo y la celebración de la boutade con la que a menudo se cubre el expediente, disminuyendo sus logros, como de la hagiografía acrítica mediante la cual se llega al mismo sitio. A ningún lugar. No lo tomen especialmente como una crítica, hay gente para todo.

 Uno, desde hace una docena larga de años, no ha dejado de recomendar a quién ha tenido a bien escucharme la lectura del libro definitivo, aquel en el que todo se halla. Me estoy refiriendo a “Gainsbourg” (Albin Simone, 2000) de Gilles Verlant. Una obra faraónica, didáctica y amena, que celebra el puñado de hallazgos y cimas musicales con las que Gainsbourg nos regaló, pero que no se escabulle hurtándonos su descenso a los infiernos. El problema es que no se tradujo jamás al castellano y, ya se sabe, al estar al otro lado del mundo y ser el francés una lengua tan lejana, de él nunca se supo. Paradójicamente si lo fueron otros libritos, menores en el mejor de los casos, por lo general de origen anglosajón, que aquí se celebraron (brevemente, estamos hablando de lectura, esa imperdonable pérdida de tiempo) y se tomaron por poco menos que definitivos.

 Pero basta ya de pensamientos en voz alta, basta de reproches que no llevan a ningún sitio. Da igual todo lo comentado hasta ahora, olvídense, se lo ruego. Ya no tienen excusa. Hace unas semanas el donostiarra Felipe Cabrerizo tuvo la enorme gentileza de enviarme una copia de “Elefantes blancos” (Ediciones Polares, 2015). Lo leí en un fin de semana, resultó ser una obra perfectamente documentada (Bebía de las fuentes precisas, la citada biografía de Verlant), estaba mejor escrita si cabe, regalándonos conocimiento y comprensión, mirada curiosa y buen juicio, partiendo de una mirada propia y un indisimulable amor por su obra. Casi cuatrocientas páginas (además de una bibliografía seleccionada y la discografía del autor) donde sumergirse y disfrutar, donde aprender y aprehender. Un libro con muchas virtudes y pocos defectos. No sé por qué tardan en hacerse con un ejemplar…

“…La fama me destruyó. Destruyó mi alma, mi conciencia y mi subconsciente. Éste es un oficio extremadamente cruel porque hay que liberar el alma. Si no lo haces, eres un hipócrita y no llegarás lejos. Y la sinceridad tiene un precio muy, muy alto…”

 

Un viaje sonoro a través del placer (Sexopolis, Sexorama, Sexologie, Sexophilia & Sexsation)

 

Bacanal sicalíptica. Un viaje sonoro a través del placer. Cinco capítulos (Sexopolis, Sexologie, Sexophilia, Sexorama, Sexsation) de grooves lascivos alrededor del sonido con Euro Exploitos, Spanish B divas, Cosmic disco, Munich sound, Sex Library, French lolitissimo, German sex grooves, Japanese bizarre,  Italian soft porns and beyond…

 

Jean Pierre Mireuze, Rolf Kühn, Ant Sue, Orchester Werner Müller, Kenssuke Shina, GianFranco Plenizio, De Giafferi, The Primeval Rhythm of Life, Bill Lawrence, The Background Studio Groupies, Karl Heinz Schäffer, Serge Gainsbourg & Jane Birkin, Nick Wilson, Philippe Nicaud, GianPiero Reveribieri, Annie Germain, Franco Micalizzi, Lara Saint Paul, Franco Campanino, Oliver Despaix, Rita, Nathaniel Merryweather, Herve Roy, Peter Thomas, Armando Trovajoli, Gianni Marchetti, Steffi Vijnak, Staff’s Carpenborg, Danyel Gerard, Gerhard Heinz, Brigitte et Lummi, Backgammon, Magic Carpet, Sirarcusa, Orchestra King Zerand, Nico Fidenco, Piero Umiliani, Rolf Wilheim, Fantastic Plastic Machine, Patchwork, Atomic Circus, Max Berlin, George Garvarentz, La Orquesta de Adolfo Waitzman, Love TKO, Albert Peter, Alan Hawkshaw, Jack Hendrix, Gregorio García Segura, Sara Montiel, Saga, Jane Birkin, Pepe Llobell’s Enterprise, Chari Chari, Tony Valor Orchestra, Albatross, Alberto Baldan Bembo, Susana Estrada, Amanda Lear, Lola Martinez, Charo Baeza, Manuel Gas, Benitez, El Chiclés, Larry Black, Bruno Battisti D’Amario, Chloe et Poupougne, Key Hano, stefano Torissi, Bobby Trafalgar, Alex Puddu, Pop Concerto Orchestra, Patsy Gallant, Mike Rethford, The Peter Thomas Sex Orchester, Soul Vibrations, Gianni Oddio, Chakachas, Stefan Schwab, Nathalie et Christine, Bernard Pretty Purdie, The Ladies, Afrikaanders…

MOMENTOS MUSICALES Molicie y esparcimiento

Momentos

 

 

Molicie y esparcimiento en el Estudiodelsonidoesnob. Alrededor de una hora en la que uno ejecuta chapuceramente otra de sus listas. Del Modern Soul reparador con Willie Hutch, The Reflections o Virginia Vee hasta la Bossa pop franco española de Chiquita o italiana (vía Tunez y Umiliani) de Zeudi Araya. Entre ambos extremos entrelazados episodios de baterístico groove a cargo de Tulio De Piscopo, el Al Rose Trio o los Spaghetti Head recreando a Cozy Cole. El clásico “Take Five” sublimado en un aquelarre de triple vertiente: Jazz latino de Tino Contreras, Impresionismo vocal por Carmen McRae o juguetón virtuosismo andante por el guitarrista Elek Bacsik.

El fastuoso Sonido Calandria y la trompeta loca del Conjunto EstiffSoul, de todo tipo; Místico (Rotary Connection y su visión de The Band),  Northern (Joe Simon), cinemático (Virginia Vee) y Free (Elaine del Mar). Alegrías (Elia y Elizabeth) y lágrimas (Scott Fagan). La banda de cámara de la RCA mexicana y su arrebatador “Tema de los adolescentes”, la elegancia y sutileza de Ike Quebec y su saxofón junto a experimentos en los aledaños de lo extravagante con la adictiva “Viva Tirado”, aquí por The Duke Of Burligton, y fragmentos de las voces (Heston, Leigh & Welles entre otros) de “Touch of evil”.